TURISMO
Por: Natalia Analía Pláate

Ser parte del mar.
En Belice. Algo de mí...

 

Cerré los ojos por un momento, y fue allí cuando vi mi vida en diversos fragmentos; lo bueno y lo malo, del arte de crecer en mis recuerdos me gritaban fuertemente: la vida es una sola, vívela... medité esa realidad unos segundos...
De repente, pude experimentar el sabor de la libertad, de mi propia libertad. Y fue allí cuando comprendí, que si no logras entender que lo único que nos llevamos de éste mundo, es lo que se vive tal vez en un viaje; lo que se vive con el amor de tu vida; lo que se vive con tu familia; lo que se vive con tus sueños, palpándolos y haciéndolos realidad. Comprendí que si no logras entender y practicar todo ello, es en vano seguir respirando, porque realmente nunca naciste.

Dejé atrás los deseos materiales, dije: esperarán... me sentí dichosa de ello por ser ésta, una facultad que no muchos gozan. Y me sumergí en un mundo completamente maravilloso, aquel mundo tan peculiar “El de tener hermosas experiencias que contar”...

Me zambullí nuevamente, pero esta vez en el mar, anteriormente pude apreciar a mi alrededor mientras el barco se alejaba de la costa, de aquella arena totalmente blanca como la pureza misma; pude apreciar una vez más, lo privilegiada que me sentía de contemplar la vida de esta forma tan natural..

Buceé junto a enormes pedazos de corales, junto a innumerables especies de peces; pero sin embargo, no pude alejar la tristeza ni por un segundo, aquella tristeza de la sensibilidad que a veces poseo, pues tenía tristeza de ver a ese suelo tan descuidado por los de mi propia especie, que hasta tuve ganas de llorar, y es que no entendía porque somos a veces tan malos con nuestro magnífico entorno y no lo cuidamos. Concluí al final, con que sólo espero tengamos más conciencia de la ecología en general, y no quise ahondar más...

Días después, llegamos a Belice. Expresiones de, ¡No lo puedo creer! Resonaban todo el tiempo en mi mente transmitidas por mi visión. Ante mí ese paraíso, que me seducía todo el tiempo y que me hacía sentir tremendamente conquistada por él. Día tras día, sentía que mi cuerpo era parte del mar; buceos tras buceos, alegrías tras alegrías, libertad tras libertad, vuelos tras vuelos, felicidad tras felicidad. Es como puedo yo explicar: Bucear...

Mientras me acercaba a la profundidad que deseaba, podía escuchar las burbujas de silencio en ese completo desierto de los ruidos, y no podía rechazar su invitación a sentirme una vez más parte de él. Me cautivaba esa paz, esos corales de fuertes colores, esa vida acuática tan mágica, ese azul tan intenso que me llamaba cada vez más...

Tiburones gata de gran tamaño se agruparon junto a mí, cuando decidí darles de comer con la mano, parecían cachorros hambrientos e indefensos, entendiendo las ganas que tenía de acariciarlos, de compartir un momento que sin duda quedará en mis más profundos recuerdos; me entregaron lo mejor de ellos, y me contagiaron alegría al azar...

Blue Hole.- Cualquier buzo ansía estar en algún momento en este lugar, cilindro profundo habitado por tantas especies que escapan a la imaginación humana. Allí, me sumergí sin esperar tanta belleza, y de repente llegó ella y me envolvió con su azul profundo, con sus formaciones únicas e increíbles; enormes estalactitas y estalagmitas de más de 10 mts. Estaba a 45 mts. de profundidad y mi esencia me pedía más...

Mas, como cierre deseo de corazón transmitirles a mis amigos buzos, quienes podrán entender y experimentar desde otra óptica más cercana, mis vivencias en estos buceos, y a los que no lo son, que conozcan algo más, aunque sea a través de mi, de este territorio tan ancestral y extraordinario, que hay debajo del mar. Y así...cumplí una vez más uno de mis sueños “sentirme parte del mar”. Y estar acompañada en éste fascinante ritual. Agradezco desde el "Espacio más Profundo” de mi corazón a todos aquellos seres acuáticos que me acompañaron en esta hermosa travesía y todo lo perteneciente a este lugar tan desconocido por muchos. Y ahora, gracias a Dios, tan conocido por mí....

 

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