ARQUEOLOGIA
Por: Arqlga Alejandra Badillo Sánchez.
Fotos: Arqlga Ivón C. Encinas Hernández

Vitalidad Maya
Agua y cenotes

 

El agua es la que precede y sostiene toda creación; para el hombre el agua es vital, no en balde es mencionada en mitos de creación de diversas religiones. La Península de Yucatán no es una excepción, pues en la religión maya se concebía como algo sagrado a lo que se le rendía culto con el fin de dar continuidad a un ciclo mediante representaciones rituales que hacían referencia a los mitos...
La religión maya era politeísta, de sentido cíclico, continuo y de carácter eterno ya que se creía en la inmortalidad del alma y en la existencia de vida después de la muerte; estaba protagonizada por las fuerzas de la naturaleza o por seres superiores. Para los mayas la religión tuvo un papel de primera importancia ya que fue un elemento cultural dominante en la vida diaria, y mediante el culto a

sus dioses, el hombre pretendía controlar la reacción o el efecto de las fuerzas naturales sobre la faz de la tierra. Con esto, los pobladores mayas pretendían garantizar el ciclo de vida de ellos mismos y de la producción agrícola, tanto en las épocas de secas como en las de abundantes lluvias...

En la actualidad los artefactos que evidencian los cultos, yacen en el fondo de algunos cenotes; para arqueólogos y antropólogos son más que objetos, ya que muestran la existencia de una compleja cosmovisión en torno a los cuerpos de agua. Para la realización de los cultos, los mayas requirieron de ciertos objetos, animales y personas que servían de intermediarios para comunicarse con los dioses, buscando negociar condiciones propicias para fecundar la tierra, ya que ellos eran los encargados de equilibrar las fuerzas naturales, la tranquilidad, la desgracia e incluso la vida de los hombres. Cada uno de los objetos ofrendados tenía un propósito: por ejemplo, las figurillas de madera eran ídolos linfáticos que terminaban con la sequía e invocaban la lluvia asegurando con ello buenas cosechas y la multiplicación de sus bienes...

La península de Yucatán se encuentra plagada de formaciones con características kársticas y no es de pensar que muchos de los cenotes contengan restos arqueológicos que evidencien la cosmovisión maya. Tan solo en el Estado de Yucatán se han registrado más de 1,500 cenotes y aún faltan otros por conocer...

En torno al agua y a los cuerpos de agua, hay un mundo de creencias y leyendas que han persistido al paso del tiempo por medio de la tradición oral. Es interesante escuchar como los actuales mayas conservan aún leyendas, mitos y creencias a pesar de las alteraciones que sufrió su cultura, y que nos ayudan a entender parte de un todo de la cosmovisión maya pues en ellos se observa una interacción entre los elementos naturales del medio y la ideología de un pueblo, pues son estos lugares con los que el hombre se adaptó física y mentalmente para vivir...

Los cenotes son formaciones sorprendentes de gran relevancia para los pobladores, debido a la escasez de agua en la superficie; desde el siglo pasado hasta nuestros días estos lugares han atraído a muchos viajeros interesados por conocerlos, y es evidente el giro que fueron adquiriendo como atracciones turísticas ya que año con año son visitados por miles de personas. Algunos cenotes y cavernas han permanecido protegidos, pero otros son utilizados como lugares recreativos...

El buceo al ser una actividad común en los cenotes, puede llegar a ocasionar alteraciones en la distribución de los objetos que ahí se encuentren, y por ende perder datos importantes que ayuden a los investigadores a reconstruir parte de la cultura maya; por esta razón es importante que los buzos sean conscientes del patrimonio cultural sumergido; por lo que si se llega a encontrar cualquier evidencia relacionada con el pasado, no debemos retirarla ni moverla de su posición original, siendo de mayor ayuda reportarla a la dependencia del INAH más cercana...

Aunque algunos de estos lugares se vean desprotegidos, solitarios o abandonados mantienen la esencia, las raíces vivas de un pueblo maya rico en tradiciones, Razón más que suficiente por la que debemos cuidarlos y ayudar a su preservación...

 

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