| |
El agua es la que precede y sostiene toda creación;
para el hombre el agua es vital, no en balde es mencionada
en mitos de creación de diversas religiones.
La Península de Yucatán no es una excepción,
pues en la religión maya se concebía
como algo sagrado a lo que se le rendía culto
con el fin de dar continuidad a un ciclo mediante
representaciones rituales que hacían referencia
a los mitos...
La religión maya era politeísta, de
sentido cíclico, continuo y de carácter
eterno ya que se creía en la inmortalidad del
alma y en la existencia de vida después de
la muerte; estaba protagonizada por las fuerzas de
la naturaleza o por seres superiores. Para los mayas
la religión tuvo un papel de primera importancia
ya que fue un elemento cultural dominante en la vida
diaria, y mediante el culto a
|
sus dioses,
el hombre pretendía controlar la reacción
o el efecto de las fuerzas naturales sobre la faz de
la tierra. Con esto, los pobladores mayas pretendían
garantizar el ciclo de vida de ellos mismos y de la
producción agrícola, tanto en las épocas
de secas como en las de abundantes lluvias... |
En la actualidad los artefactos
que evidencian los cultos, yacen en el fondo de algunos cenotes;
para arqueólogos y antropólogos son más
que objetos, ya que muestran la existencia de una compleja
cosmovisión en torno a los cuerpos de agua. Para la
realización de los cultos, los mayas requirieron de
ciertos objetos, animales y personas que servían de
intermediarios para comunicarse con los dioses, buscando negociar
condiciones propicias para fecundar la tierra, ya que ellos
eran los encargados de equilibrar las fuerzas naturales, la
tranquilidad, la desgracia e incluso la vida de los hombres.
Cada uno de los objetos ofrendados tenía un propósito:
por ejemplo, las figurillas de madera eran ídolos linfáticos
que terminaban con la sequía e invocaban la lluvia
asegurando con ello buenas cosechas y la multiplicación
de sus bienes...
La península de Yucatán
se encuentra plagada de formaciones con características
kársticas y no es de pensar que muchos de los cenotes
contengan restos arqueológicos que evidencien la cosmovisión
maya. Tan solo en el Estado de Yucatán se han registrado
más de 1,500 cenotes y aún faltan otros por
conocer...
En torno al agua y a los cuerpos
de agua, hay un mundo de creencias y leyendas que han persistido
al paso del tiempo por medio de la tradición oral.
Es interesante escuchar como los actuales mayas conservan
aún leyendas, mitos y creencias a pesar de las alteraciones
que sufrió su cultura, y que nos ayudan a entender
parte de un todo de la cosmovisión maya pues en ellos
se observa una interacción entre los elementos naturales
del medio y la ideología de un pueblo, pues son estos
lugares con los que el hombre se adaptó física
y mentalmente para vivir...
Los cenotes son formaciones
sorprendentes de gran relevancia para los pobladores, debido
a la escasez de agua en la superficie; desde el siglo pasado
hasta nuestros días estos lugares han atraído
a muchos viajeros interesados por conocerlos, y es evidente
el giro que fueron adquiriendo como atracciones turísticas
ya que año con año son visitados por miles de
personas. Algunos cenotes y cavernas han permanecido protegidos,
pero otros son utilizados como lugares recreativos...
El buceo al ser una actividad
común en los cenotes, puede llegar a ocasionar alteraciones
en la distribución de los objetos que ahí se
encuentren, y por ende perder datos importantes que ayuden
a los investigadores a reconstruir parte de la cultura maya;
por esta razón es importante que los buzos sean conscientes
del patrimonio cultural sumergido; por lo que si se llega
a encontrar cualquier evidencia relacionada con el pasado,
no debemos retirarla ni moverla de su posición original,
siendo de mayor ayuda reportarla a la dependencia del INAH
más cercana...
Aunque algunos de estos lugares
se vean desprotegidos, solitarios o abandonados mantienen
la esencia, las raíces vivas de un pueblo maya rico
en tradiciones, Razón más que suficiente por
la que debemos cuidarlos y ayudar a su preservación... |