Si imaginamos un trompo en movimiento, es decir un juguete que gira sobre su propio eje ligeramente inclinado cubriendo una circunferencia y además empieza a desplazarse dibujando una elíptica, y al transponer esta visión al ámbito astronómico, podemos comparar a la tierra con este juguete, entenderemos algunos de sus movimientos: el de rotación girando sobre su eje, el de traslación conformando una elipse alrededor del Sol y la de Precesión, en donde el eje de rotación terráqueo va cambiando su grado de inclinación, afectando en la intensidad de las mismas estaciones. Estos factores intervienen tanto en los cambios climáticos a nivel global como a nivel geológico, es decir a través de los miles de años.
Uno de los cambios de mayor trascendencia desde este punto de vista son las glaciaciones, las que se identifican por la migración de las zonas de hielos perpetuos a más allá de de las zonas templadas y la temperatura en general es menor de 10ºC que la actual; el 80% del tiempo de los últimos 2.5 millones de años ha tenido esta característica. Actualmente sólo quedan casquetes de hielo en las zonas polares. Muchas especies que ahí habitan realizan migraciones hacia zonas más tórridas y benignas para reproducirse, una de ellas se da en las ballenas jorobadas del Atlántico, conozcamos de esta inigualable experiencia al interactuar con una de las congregaciones más grandes del planeta “Los Gigantes en Silver Banks”.
El clima es un sistema dinámico que se transforma con el tiempo, y no podemos intentar dominarlo, como tratamos de hacer con el resto de la naturaleza. A finales del verano se dan las máximas temperaturas del agua de mar con alta evaporación, desarrollando zonas de baja presión y alta condensación, que al choque con corrientes frías en las partes altas, pueden desarrollar un huracán; este año en el sureste mexicano impactaron severamente 2: Stan y Wilma, uno por la cantidad de lluvia y el otro por la intensidad y duración de los vientos. Esta zona damnificada, el Mundo Maya, vive en parte de sus bellezas naturales y la derrama económica del turismo; por lo que en “Isla Cozumel” recordemos “Sus azules eternos” y visitémosla, siendo ésta la mejor ayuda que podemos dar. Y aprovechemos a preguntarnos ¿Y tú, de que color ves al mar?...”, así entenderemos de esos azul turquesa, marino o verde oscuro.
La temperatura media de la Tierra, depende en parte de la radiación que llega a ella, favoreciendo el calentamiento de la atmósfera. Existen zonas delimitadas por los vientos alisios, que provocan gran escasez de lluvia, cubriendo grandes extensiones como el Sahara al norte de África; donde se presenta la imagen de un desierto desolador que en su parte egipcia se funde en el Mar Rojo; acompáñanos a una de sus zonas protegidas: “Un parque nacional sin igual. Ras Mohammed” lugar lleno de vida e historia, así como al hotel Burj Al Arab cerca de ahí.
Otro aspecto que no podemos pasar por alto en referencia a la temperatura, es la corporal. Al estar en contacto con agua más fría que nuestra piel, ésta la va perdiendo por conducción hacia el agua; este y otros factores pueden desencadenar "La Hipotermia. Baja de Temperatura" en esta primera parte, entérate de los factores que la propician.